Los Apeninos y el Adriatico terminan de ignorarse y se acercan hasta abrasarse, y ahi es que se extiende un ríco territorio , lleno de pasado que compíte con un presente lleno de sugestion y grandeza .Pesaro y Urbino, mar y montaña, modernidad y renacimiento, constituyen una singular unión que confirma la multiplicidad de intereses que existen en esta zona, donde abundan las localidades llenas de serenidad, y de castillos Mediavales.El Duca Federico da Montefeltro fue uno de los mas sensibles e importantes despoticos del renacimiento, y como ejemplo de ésto , hoy existe Urbino.Una ciudad exsaltante,con valores humanos y estéticos, y esto fué el objetivo alcanzado plenamente por el Duca.Es dificil describir las línea armónicas, el respiro de sus espacios, el valor artístico de las obras que se encuentran alli custodiadas todabía hoy. Ubicada sobre una colina de 450 metros , hasta hace poco tempo atras, era imposible llegar hasta allí, todabía hoy es un mundo a parte, una pequeña república de arte, historia, y cultura.. El palacio Ducale, fue definido un edificio “no humano, pero divino”, espléndido por sus líneas y por su arquitectura pura pensado por el arquitecto Laurana ( 1645 ).. La galería Nacional Delle Marche, aqui encontramos obras muy importantes de los mas grandes artístas italianos , desde Paolo Uccello hasta el urbinate Raffaello Sanzio, desde el Tiziano al Verrocchio.. La Iglesia de San Domenico, ubicada de frente al lado E del palacio Ducale, es una lindísima construcción realizada en el 300, enriquesida por una importante ventana realizada por L. della Robbia.. El palacio de la Universidad de Urbino, esta última una de las más antiguas de Italia, óspita en su interior una muy interessante biblioteca.. La casa donde nació Raffaello Sanzio.No se puede ir a Urbino sin comprar una litografia, unión entre la calidad artística y el trabajo manual, heredado de padre a hijo.